Mostrando entradas con la etiqueta Las cosas y el espíritu. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Las cosas y el espíritu. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de julio de 2011

Medita sobre como ser joven


La juventud, como las flores...

Te conservarás joven mientras te mantengas sensible a lo que es bello, bueno, grande y sano.

Eres tan joven como tu fe, tan viejo como tu duda, tan joven como tu esperanza, tan viejo como tu abatimiento.

La juventud no es un período de la vida, es un estado de ánimo, una victoria del valor ante la timidez del riesgo de la ventura, sobre la comodidad.

No se hace uno viejo por haber vivido muchos años; se hace uno viejo por haber defraudado su ideal.

Si un día tu corazón fuera a ser mordido por el pesimismo, y roído por el cinismo, que Dios tenga misericordia de tu alma… de viejo


domingo, 17 de julio de 2011

Tus preocupaciones


Final del formulario

O tú cancelas tus preocupaciones o ellas te destruirán implacablemente.

Los laboratorios trabajan fabricando drogas para adormecer a los anclados en las preocupaciones y ganan millones por la venta de tales fármacos.

No malgastes tus energías en la preocupación ni te adormezcas artificialmente acudiendo a tranquilizantes.

Enfrenta con serenidad tu problema, para que lo soluciones y ten paciencia y coraje para darle tiempo al tiempo, mientras encuentras la mejor salida.

Tienes miedo a perder tu preocupación?

-Orar es una necesidad del alma

Señor, que yo nunca rece para ser preservado de los peligros: -sino para alzarme ante ellos y mirarlos cara a cara.

Que no pida la extinción de mi dolor: -sino el coraje que me falta para sobreponerme a él.

Que no confíe en aliados en la guerra de la vida sobre el campo de batalla del alma: -que solo espere de mí.

Que no implore, espantado, mi salvación: -que tenga la fe necesaria para conquistarla.

Dame no ser ingrato: -pues a tu misericordia debo mis triunfos. Y si sucumbo, acude a mí con tu brazo fuerte.

¡Y dame la paz, y dame la guerra!

Rabindranth Tagore

Pedí a Dios oportunidades y glorias! Él a cambio me dio la vida para proporcionármelas y vivirlas!

miércoles, 6 de julio de 2011

Apartes de poemas...

Rabindranath Tagore

Únense las manos a las manos y se consumen los ojos.
Así comienza la historia de nuestros corazones.
Este amor entre tú y yo, es simple como un cantar.

La corona que tus manos tejieron ha hecho vibrar mi corazón como una alabanza.

Es el juego de “dar y retener; de mostrar y esconder”.

…si levantamos al vacío nuestras manos implorando aquello que está más allá de nuestras esperanzas.

Satisfechos estamos de lo que “damos y recibimos”.

Este amor entre tú y yo, es simple como un cantar.

“Guardo su manos entre las mías” y estrecho su seno contra mi seno.

Trato de asir la belleza;

me elude,

dejándome entre las manos solamente el cuerpo.

Síntesis de la biografía y su estilo.

Cuando Tagore murió, la naturaleza lloró. Todas las flores lloraron, porque Tagore siempre les cantó. De pronto, lo vieron en el espejo de una lágrima! – Poema: Canto de las flores.

Tagore está en la cima de los árboles y las aves cantan.
Poema: Canto de las aves.

sábado, 18 de junio de 2011

Gratitud póstuma, papá

El viaje

He cortado mis deudas, he cortado mis ataduras, las puertas de mi casa están abiertas, he olvidado mis amores: Soy libre, y me voy por el ancho mundo!

En cuclillas, agrupados en su rincón, los otros tejen la tela gris de sus vidas, o cuentan su oro entre el polvo, o beben su triste vino, o cantan lánguidas canciones: y me llaman para que regrese a su lado.

Pero yo he forjado mi espada y he vestido mi armadura y mi caballo plafa de impaciencia.

¡Soy libre, es la mañana, y parto a conquistar mi reino!

La Ventana

De repente se abrió de par en par, esta mañana, la ventana de mi corazón que mira a tu corazón.

Y maravillosamente vi mi nombre, aquel con que me nombra tu voz más íntima y querida, escrito sobre las hojas y las flores en tu corazón.

Y esperé silencioso.

Un instante se alzó, volando, el visillo que separa tus cantos de los míos.

Y descubrí que en la claridad de tu mañana, en tu corazón, alguien cantaba mis canciones futuras, las que no he soñado ni cantado todavía.

Y para aprender mis propias canciones, me senté, silencioso, a tus pies.

Rabindranath Tagore